Nombre: Carmen.
Edad: 40.
Identificación:
amiga del instituto.
Diagnóstico:
victimista, pesimista (y me quedo corta), envidiosa, otra
incapaz de confiar, egocéntrica.
Conocí a Carmen
en 3º de BUP, porque teníamos una amiga en común, Marga (de la que hablaré
probablemente en la siguiente entrada). Pero en COU, el último año del insti,
nos tocó juntas en clase y nos hicimos muy amigas. O eso creía yo.
Para mí una
amistad está basada en la confianza. Tienes en la otra persona un apoyo,
alguien a quien puedes contarle lo que sea sin que te juzgue (aunque cuando
quieres a tus amigos a veces les perdonas esto), alguien que te va a escuchar
cuando lo estás pasando mal, alguien a quien contarle tus amoríos (sobre todo
los frustrados) y alguien también con quien celebrar lo que más te importa. Por
supuesto, todo esto es una calle de doble sentido.