09 mayo 2024

Sesión 35: el maestro supremo de las discusiones y de las indicaciones mal dadas

Nombre: El maestro de las indicaciones.
Identificación: un señor que pasaba por allí.
Edad: no cumplía los setenta.
Diagnóstico: más machirulo que terco.

 

Hablé de este individuo brevemente en una entrada de mi blog principal, ¿Sabes dónde…? a propósito de la cantidad de veces que la gente me pregunta direcciones, pero hace unos días pasé por la biblioteca y se me ocurrió que merecía su historia completa aquí.

 

Un día se me acercó una chica que me preguntó por la biblioteca. Estaba como a doscientos metros. Desde el sitio donde estábamos se veía la entrada en una valla roja brillante. Como veis no era muy complicado.

12 febrero 2024

Sesión 34: el bibliotecario sancionador

Nombre: el bibliotecario sancionador.
Identificación: auxiliar de biblioteca en la universidad donde estudié.
Edad: treinta y pocos.
Diagnóstico: un mindundi con ganas de demostrar su poder.
 
Cogí en la biblioteca un test de oposiciones y el volumen con las respuestas para fotocopiar algunas páginas para mi amiga María de la C à Dos semanas de préstamo.
 
Una semana después cogí una película para otra amiga à Una semana de préstamo.
 
Sé que no hace falta poner el cálculo, pero tenía que devolver todo el mismo día.
 
Quedé con mi amiga para que me devolviera el dvd. Vaya, Doroty, se me olvidó y por no dar vuelta... Sí, quedaba conmigo para eso, pero llegó sin él. La quiero muchísimo, pero debería estar en este blog por ese olvido. Quizás le toque.

11 diciembre 2023

Sesión 33: Marcelina, la acosadora que pretendía ser sutil

Nombre: Marcelina.
Identificación: profesora de universidad.
Edad: Cincuenta y muchos.
Diagnóstico: acosadora.
 
Fui a la revisión de un examen en penúltima convocatoria. No es que lo hiciera bien o mal, es que no lo hacía como Marcelina quería. Me corrigió cosas absurdas, cosas que estaban bien, pero no estaban dichas con SUS palabras. Y nunca iban a estarlo porque ella era leísta y yo no y esa brecha es imposible de cerrar.
 
El caso es que yo estaba bastante agobiada porque me mandaba a última convocatoria. Y ahí vino el acoso. No hizo falta que dijera de manera explícita “si me dejas follarte, apruebas”. Era su primer movimiento conmigo, tenía que ser discreta porque yo no había mostrado ningún tipo de interés hacia ella que no fuera ese examen.
 
Mi cara cuando me dijo que podía ir a verla cuando quisiera para hablar del tema debió de ser un poema porque se puso nerviosa y enseguida salió con que fulanita y menganita lo habían hecho y luego habían aprobado.
 
Marcelina de mis entretelas, pobre inocente, no sabía que yo soy la oveja negra allá por donde voy y lo que hagan o no mis compañeras me importa una mierda.
 
No, claro que no le dije eso, tenía que aprobar la última convocatoria, pero igual que ella no me dijo “si me dejas follarte, apruebas” y yo entendí, ella también entendió y se tuvo que conformar con un buen montón de calabazas.

14 noviembre 2023

Sesión 32: Suspenso por alucinación

Nombre: J.
Identificación: profesor ayudante de Metodología de la ciencia.

Edad: Treinta y.
Diagnóstico: alucinaciones.
 
No puedo describirlo en detalle porque me acuerdo poquísimo de él. No recordaba ni su nombre, sólo que lo he buscado y no es difícil localizar a los profesores universitarios que hacen carrera académica. Tenía pelo negro corto y acento andaluz suave. Nuestra despedida fue a lo grande.
 
Era el ayudante de la profesora titular de la asignatura Metodología de la ciencia, que a mí me resultaba aburridísima. Cuando aparecía en clase, al aburrimiento se unía el punto (o dos, o tres) de mal humor que traía siempre con él y las clases eran insufribles. Pero lo mejor llegó el día del examen, que él supervisó.

25 octubre 2023

Sesión 31: "Biba la banda"

Identificación: profesora de lenguaje musical.
Edad: Treinta y.
Diagnóstico: manía por quedar bien con todo el mundo, voz chillona desquiciante.
 
Identificación: jefa de estudios del conservatorio.
Edad: Cincuenta y.
Diagnóstico: manía por quedar bien con todo el mundo, voz chillona desquiciante (no, no es error, las dos parecían cortadas por el mismo patrón).
 
Identificación: compañeros de Lenguaje Musical en 1º de grado medio.
Edad: Entre trece y quince.
Diagnóstico: simple y llanamente adolescentes, adolescentes en un lugar en el que no querían estar.
 
Esta vez va todo el grupo en una sola entrada. Son como un amasijo informe, sin caras. No recuerdo sus nombres, el de nadie. A la jefa de estudios le habría puesto Juliana porque en el momento de escribir se me vino a la cabeza una cebolla, pero mejor dejarla como personaje sin nombre, para quitarle importancia. Además de las voces chillonas de la profesora y de la jefa de estudios, recuerdo que su pelo era rubio oscuro. El de la profesora algo más largo que media melena, recogido siempre con dos pinzas en el sitio en el que los gatos tienen las orejas. El de la jefa de estudios, corto.
 
La profesora llegó a mitad de curso para sustituir a la anterior, Rosa, que dejó la enseñanza para irse de gira con una banda. Todo el mundo estaba contento porque Rosa no sabía tocar el piano y los dictados eran suplicios. En cambio, la nueva se manejaba lo suficiente para tocar las notas de una en una con fluidez.

30 septiembre 2023

Sesión 30: Pablo Ojete

Nombre: Pablo Ojete.
Edad: 45.
Identificación: una de las “manzanas” con las que trabajo.
Diagnóstico: almorrana en culo ajeno.

 

Puedo contar anécdotas suyas a millón, también cualquiera de mis compañeras. Lo conoce todo el mundo aunque no trabaje directamente con él y no encontraréis a nadie que pueda decir algo bueno de él. Es borde, controlador, tirano, exigente (llevado a niveles tóxicos), grita a sus subordinados, grita a sus jefes, ha insultado a mi jefa (su jefa) a la cara. Llama, llama, llama, manda wasaps, llama y vuelve a llamar y a mandar wasaps sea la hora que sea. Por supuesto tampoco le importa el día. Y lo quiere todo para ayer, y si su secretaria o su jefa tienen que dejarlo todo para atenderlo y tenerlo contento, pues lo tienen que dejar.

 

Sé que tiene, al menos, una queja oficial en recursos humanos (lo que me extraña es que no tenga denuncias en el juzgado). No hay cura posible porque quien tiene que pararle los pies no lo hace, así que quienes estamos a su alrededor nos jo**mos.

22 septiembre 2023

Sesión 29: El kiosquero de Barcelona

Nombre: desconocido.
Edad: por su aspecto, pasados los cuarenta.
Identificación: kiosquero en Barcelona.
Diagnóstico: ¿desconfiado?, ¿con pretensiones de espía?, quizás sólo precavido.

 

Enfilé el Paseo de Gracia para dirigirme al puerto, como me habían indicado en la oficina de turismo. No tenía mucho tiempo para ver lugares, tampoco para comprar recuerdos. Pero igual que en otras ciudades turísticas, encuentras postales, imanes o bailarinas de flamenco en todas partes. Y en un kiosco del paseo vi una postal que me encantó. Tenía que ser ESA. Así que me acerqué al expositor rotatorio, pero antes de cogerla lo giré un poco para ver si había alguna otra que me gustara. Al querer moverlo por segunda vez, vi que se resistía e, igual que en una película, me asomé al otro lado. Allí, poniendo resistencia a mi visionado había un tipo: el kiosquero. Cada vez que yo intentaba girar el expositor, él lo paraba. Era imposible seguir mirando.

 

Antes de que el kiosquero entrara en acción,  había visto un par de postales que me gustaron, pero sólo cogí la que había visto en primer lugar. Me había encaprichado. No gasté más.

14 septiembre 2023

Sesión 28: Mi amiga Zaida como si nada

Nombre: Zaida.
Edad: 42.
Identificación: amiga más allá de la universidad.
Diagnóstico: amnesia e inconsciencia temporal.

 

Zaida es una de mis mejores y más queridas amigas de la universidad (y más allá) hasta que tuvo que dejar España por trabajo. Tiene sus más y sus menos, como todos, pero la quería un montón. Si hoy viene a este blog es más por echarme unas risas con ella y sus cosas que por cabreo. Aunque un poco de esto último también.


En marzo de 2018 le escribí un email para felicitarla por su cumpleaños. Me retrasé un día, quién sabe por qué, quizás porque no soy perfecta. Ella nunca fue de escribir mucho y hay gente que tiene descartados ya los emails, aunque no llegó a darme su número de teléfono alemán, así que los wasaps tampoco llegaron a ser una opción. Y no, no era una indirecta para que no me comunicara con ella, simplemente era (es) un desastre con patas para comunicarse. Que mi email quedara colgando en su bandeja de entrada era algo natural.

29 abril 2023

Sesión 27: Carol, una histérica, otra broncas

Nombre: Carol.
Edad: 44.
Identificación: compañera de la universidad.
Diagnóstico: buscabroncas histérica y maleducada.

 

Carol parecía normal. Una compañera que hacía su parte en los trabajos en grupo, quizás un poco mandona. Contaba historias divertidas, aunque se hacía un poco la graciosa y en esos casos es frecuente cruzar líneas en las que la persona se posiciona cerca de la ofensa. Muy sincera, a veces demasiado, porque la sinceridad extrema suele disfrazar el insulto, o la falta de respeto, o las ganas de hacer daño a los demás. Nada problemático hasta que la persona que actúa coge cierto nivel de confianza y molesta y las personas que reciben se ven saturadas y pasan de aguantar los chistes con una sonrisa forzada a ir calentándose hasta casi arder por combustión espontánea, espontánea en apariencia, porque la causa está ahí para quien quiera verla.

 

Pero Carol no está aquí por esto. Tampoco por tolerar mal la felicidad ajena y cabrearse porque no fui a una comida de grupo por haber quedado con un ligue y no podía ser que Dorotea echara un polvo y fuera feliz. Tampoco está aquí por ser una egoísta y exigir que el grupo de seis quedara en sitios que le vinieran bien a ella (que tenía coche) y nunca a los demás (que no teníamos coche) aunque esos lugares no estuvieran bien comunicados. Está aquí por la historia del coche de alquiler.

15 marzo 2023

Sesión 26: Marta y Teresa

Nombre: Marta y Teresa.

Edad: 43.

Identificación: amigas y vecinas.

Diagnóstico: manipuladoras, envidiosas, pérfidas, acosadoras.

 

Marta y Teresa siempre iban juntas, hasta que se separaron. Están aquí porque eran (son) unas cerdas. Punto.

 

¿Más detalles? En realidad, no necesito justificar por qué están aquí con una historia como en otras sesiones. Hicieron lo típico de las personas acosadoras: insultaban, desacreditaban, manipulaban, hacían luz de gas. Y, por supuesto, conscientes o no del daño que provocaron, en la época de las redes intentaron contactar con sus víctimas para hacerse las buenas y reformadas, quizás para lavar sus conciencias. Pero las víctimas no olvidan.

06 marzo 2023

Sesión 25: Roby, un adicto al juego

 

Nombre: Roby.

Edad: 47.

Identificación: compañero de equipo.

Diagnóstico: adicto al juego.

 

Hace unos años comencé a jugar a un videojuego online. Podías jugarlo individualmente, pero había una parte que podía ser cooperativa si te unías a un equipo. Conocí a gente y me uní a uno de los grupos. La mayoría de los jugadores, por no decir todos, eran majos, por eso me uní. Chateábamos, jugábamos, incluso hicimos quedadas, y nos lo pasamos genial. Fueron unos meses divertidísimos.

 

Todo el mundo es bueno. ¿No es eso lo que se dice? Pero con la confianza van saliendo las cosas. No sólo es que nos conociéramos más, que surgieran parejas, que nos contáramos nuestros problemas o que lloráramos en los hombros de los demás sino que también se descubrieron problemas, puntos débiles, manías y defectos. Y después de las uniones vinieron las rupturas.

14 junio 2022

Sesión 24: Una profesora Divina

Nombre: Divina.
Edad: indeterminada. En aquel momento me parecía una vieja, pero probablemente estaba acercándose a los cincuenta en la segunda etapa.
Identificación: profesora de psicomotricidad.
Diagnóstico: prejuiciosa, tirana, iba de guay pero luego… Voz chillona desquiciante.

Reconozco que con lo de la voz chillona quizás me paso. No es algo que se pueda elegir, pero tampoco yo puedo elegir que me guste o no ese tipo de voz. No es mi ideal para hombres, pero me cuesta aguantar a las mujeres con la voz demasiado aguda, me crispan, aunque estén diciendo lo más interesante del mundo, aunque sean las personas más dulces, encantadoras y buenas. Imaginaos con las que son lo contrario.

Dejando eso de lado, que en realidad es la guinda de un pastel mal hecho que no resiste el peso de ese último adorno y se cae cuando se la colocan, Divina era despreciable. Mi primer recuerdo con ella es en primero de EGB (ahora primero de primaria), así que yo debía de tener seis o siete años, pero estoy casi segura de que ya nos había dado alguna sesión el curso anterior, en segundo de preescolar.

22 marzo 2022

Sesión 23: Rosina, la lesionada saltarina

Nombre: Rosina.

Edad: indeterminada, entre treinta y cinco y cuarenta.

Identificación: alumna de mi amiga E.

Diagnóstico: mentirosa, calumniadora y un pelín estafadora.


Rosina es alumna de una de mis mejores amigas, que es profesora de fitness. Su problema es que la operaron de una pierna y tenía que guardar reposo unas semanas, pero seis meses después le dijo a mi amiga que aún tenía dolor, que las clases eran muy intensas y que solo iba a estar en clase quince minutos de un total de una hora. Pensaréis que no hay nadie que conozca mejor sus limitaciones que una misma, y es verdad. Solo que Rosina tenía muchos dolores para dar dos pasitos en la clase presencial de fitness, pero no para darlo todo, como si estuviera compitiendo, mientras seguía las indicaciones de una youtuber. Todo se sabe, sobre todo si vas y lo cascas, o si mandas por WhatsApp un vídeo tuyo machacándote en el salón de tu casa al ritmo de música movida.

02 febrero 2022

Sesión 22: Eloísa, mi profesora de literatura

Nombre: Eloísa.

Edad: cuarenta y.

Identificación: mi profesora de literatura española en bachillerato y COU.

Diagnóstico: triste, amargada, deprimida.

Eloísa fue mi profesora de literatura española en tercero de BUP y COU. Fijaos que poca afinidad teníamos que aprobaba su asignatura con cincos raspados y en selectividad me quedé rozando el sobresaliente. Y si no saqué más nota creo que fue por mi falta de confianza, provocada por ella. Siempre estaba pensando qué decir y qué no decir para no molestarla. 

13 enero 2022

Sesión 21: Ramón, el novio posesivo

Nombre: Ramón.

Edad: treinta y ocho.

Identificación: novio de Q., una de mis compañeras de piso.

Diagnóstico: maltratador psicológico.

Ramón tenía treinta y ocho años cuando lo conocí. Q., veinticinco; yo, veintisiete. Es importante aclarar las edades porque Q., con su elección de pareja, buscó más un padre que un novio. Se puede buscar eso con una pareja con la que no haya diferencia, pero creo que Q. la necesitaba y Ramón la explotaba mucho, muchísimo, para sentirse y hacerle sentir a ella que él era superior.

No solo era paternalista con ella haciendo uso del mansplaining todo el rato, hablándole como si no tuviera ni idea de nada, explicándole el mundo como si ella no estuviera en el extranjero haciendo un máster y sacándose las castañas del fuego. También lo intentaba conmigo, pero mira por dónde, casi todos los hombres que me habían atraído hasta ese momento eran mayores que yo y no tenía problema en tratarlo de igual a igual. Además, yo ya tengo un padre y, sinceramente, es suficiente. Ya es bastante difícil eso de “matar al padre” como para tener que gestionar la tarea con más de uno. Y, sobre todo, no iba a permitir que una persona que no era nada para mí me dijera lo que tengo que hacer, lo que está bien y lo que está mal.

Creo que esto sería suficiente para considerarlo idiota y dedicarle una sesión, pero hay cuatro motivos adicionales, así que empecemos. De menor a mayor importancia: 

09 marzo 2021

Sesión 20: Álvaro, el letrado iletrado

Nombre: A., el letrado iletrado.

Edad: treinta y tantos.

Identificación: compañero de inglés (sí, otro más).

Diagnóstico: prepotente, probablemente envidioso.


Pues sí, viene al blog otro de mis compañeros de inglés del pasado. Los del presente son majos (por si me leyeran por casualidad 😊). Este, de hecho, era del mismo grupo en el que estaba la joven amargada protagonista de la primera sesión de este blog.

Cuando pensé en hacerle una entrada ni siquiera me acordaba de su nombre y no hace tanto tiempo que nos conocimos, esa es la importancia que tiene en mi vida. Pero al empezar a escribir lo recordé, aunque voy a dejarlo en A. Da igual que se llame Antonio, Ángel o Ambrosio. Sí es un poco más relevante, al menos para llevar la historia por donde quiero, decir que es abogado y está casado con una gallega. O era y estaba. No tengo necesidad de saber.

28 enero 2021

Sesión 19: Mi primera médica de cabecera

Nombre: desconocido

Edad: cuarenta y pocos, o quizás cincuenta y pocos.

Identificación: mi primera médica de cabecera.

Diagnóstico: maleducada, absoluta falta de tacto.

 

 

No recuerdo apenas nada de ella, ni falta que me hace. Quizás tenía el pelo claro, rubio oscuro o castaño claro, pero como tirando a rojizo. Quizás. La vi muy pocas veces. La primera, porque todavía me quedaban vacunas por poner una vez que dejé a mi pediatra, la segunda por una consulta. Quizás hubo una tercera. Quizás…

01 noviembre 2020

Sesión 18: Lolo (1): al cementerio

Nombre: Lolo
Edad: veintipocos (en el momento de esta anécdota).
Identificación: hermano de mi madre.
Diagnóstico: carota, creaba sufrimiento a su familia mientras adulaba y quedaba bien con los demás.


Podría escribir una entrada semanal sobre Lolo y, si el blog fuera una libreta, tendría que comprar otra porque se acabarían antes las páginas que las historias sobre él. Si aún no había sido el protagonista de una sesión es porque me parecía una persona tan despreciable que no quise hacerlo protagonista, pero el otro día mi madre recordó una anécdota típica de estas fechas y me puse hecha una furia, más por todo el rencor acumulado que por la anécdota en sí, así que decidí escribir para aliviar un poco la tensión.

03 septiembre 2020

Sesión 17: Margarita no es una flor


Nombre: Marga.
Edad: 39.
Identificación: amiga del instituto.
Diagnóstico: pesimista (y me quedo corta), interesada, seca, llegué a pensar en doble personalidad.


Marga fue mi primera amiga en el instituto, pero nuestra amistad se afianzó sobre todo a partir de COU, el último curso, cuando hicimos piña con Carmen. Era bastante seca, incluso borde, pero de cuando en cuando sacaba un lado simpático que no sé de dónde salía. No duraba mucho. Igual que Carmen, era pesimista, se metían en un hoyo del que no salían en toda la noche, aunque Marga al menos no era victimista. En fin, que era como era, simplemente mi amiga y la aceptaba, como se acepta a una hermana.

Los problemas vinieron tiempo después, habían pasado unos años desde mi llegada a Madrid. Cuando dos personas se alejan es habitual que el contacto se vaya haciendo más esporádico. Marga y yo nos escribimos cientos de cartas durante nuestra época universitaria, pero llegó el momento de buscarse la vida de otra manera y no sé si es que le pasaban menos cosas porque no iba a clase o le faltaba tiempo porque estaba buscando curro, el caso es que fue dejando de comunicarse. Solo hablábamos cuando iba a casa por vacaciones. Sin embargo, ese silencio no era impedimento para llamarme una y otra vez hasta quemar su teléfono y el mío si necesitaba algo de mí.

02 septiembre 2020

Sesión 16: María de la C.

Nombre: Carmen.
Edad: 40.
Identificación: amiga del instituto.
Diagnóstico: victimista, pesimista (y me quedo corta), envidiosa, otra incapaz de confiar, egocéntrica.


Conocí a Carmen en 3º de BUP, porque teníamos una amiga en común, Marga (de la que hablaré probablemente en la siguiente entrada). Pero en COU, el último año del insti, nos tocó juntas en clase y nos hicimos muy amigas. O eso creía yo.

Para mí una amistad está basada en la confianza. Tienes en la otra persona un apoyo, alguien a quien puedes contarle lo que sea sin que te juzgue (aunque cuando quieres a tus amigos a veces les perdonas esto), alguien que te va a escuchar cuando lo estás pasando mal, alguien a quien contarle tus amoríos (sobre todo los frustrados) y alguien también con quien celebrar lo que más te importa. Por supuesto, todo esto es una calle de doble sentido.